Eventos

SEMINARIO INTERNACIONAL

SEMINARIO INTERNACIONAL

Acto e Interpretación: La formación analítica en la orientación lacaniana

Invitada:
Marcela Almanza
Analista Miembro de la Escuela
Presidenta de la Nueva Escuela Lacaniana
Miembro de la AMP

Fecha:
Sábado 05 de Octubre

Hora:
Primera parte 9h00
Segunda parte 17h00

Lugar:
Asociación de Psicoanálisis Lacaniano de Arequipa
Calle Jerusalén 101, Oficina 102 – Yanahuara

Costo:
Estudiantes S/ 100.00
Profesionales S/ 150.00

Informes e inscripciones:
psicoanalisislacanianoarequipa@gmail.com
+51 959 270 267

Link del evento:
https://www.facebook.com/events/2542404725825487/

CUPOS LIMITADOS


Skene – El espacio de cine y psicoanálisis presenta:

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“Bird box y los discursos cinematográficos hoy”

Fecha: Miércoles 23 de enero

Hora: 18:00 hrs.

Lugar: Calle Jerusalén 101 of. 102 – Yanahuara

Presenta: Esteban Carpio

Comenta: Carlos León

Link del evento: https://www.facebook.com/events/2017791164972786/

INGRESO LIBRE


CAFÉ Y BIBLIOTECA

Presentación del libro: “Parejas célebres. Lazos inconscientes” de Dalila Arpin

café y biblioteca parejas célebres

“Todo amor se sostiene de una cierta relación entre dos saberes inconscientes”

Lacan, J., Seminario Aun, Paidós, Buenos Aires, p. 131.

Luz, cámara, acción sobre algunos dúos célebres. ¿Qué nos enseñan sus historias? Desparejas o armoniosas, ciertas uniones perduran. Otras, mas efímeras, marcan, sin embargo, de por vida.

¿Qué es lo que funda la existencia de los lazos amorosos? Formar pareja parece, a veces, ir de suyo. A menudo, es incierto y hasta conflictivo. Nos prometen el amor ideal en un clic. ¿Es que acaso existe la fórmula del acuerdo perfecto?

Una lectura psicoanalítica ofrece un esclarecimiento inédito. Dalila Arpin despeja, mas allá de las apariencias, resortes insospechados y ataduras misteriosas. Dinámicas tenaces, marcas indelebles, revelación súbita, feliz contingencia… Lo esencial para cada partenaire interviene sin que éste lo sepa. Cuando cada uno habla la lengua de su inconsciente, ¿según qué lógicas el amor se torna posible?

A lo largo de estas páginas, estos recorrido míticos y siempre singulares nos hablan, una y otra vez, de lo que crea y disuelve a las parejas.

Jueves 10 de enero

18:00 hrs.

Calle Jerusalén 101, Of. 102-Yanahuara

Presenta: Carlos Chávez

Comenta: Carlos León

Link del evento: https://www.facebook.com/events/307633466542800/

Ingreso libre


GRUPO DE LECTURA: LACAN AL PIE DE SU LETRA

LA CURA EN PSICOANÁLISIS: LA TRANSFERENCIA

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Retomaremos nuestra investigación con la lectura del escrito de Lacan “Proposición del 9 de octubre de 1967 sobre el psicoanalista de la escuela” para rastrear el concepto de la transferencia, operador importantísimo del análisis.

Inicio: Viernes 11 de enero

Frecuencia: Todos los viernes

Hora: 17:00 hrs.

Lugar: Calle Jerusalén 101 Of. 102 – Yanahuara (a un costado de Metro de la Av. Ejército)

Link del evento: https://www.facebook.com/events/1402336123236721/

INGRESO LIBRE

¡Los esperamos!


IX ENAPOL (Encuentro Americano de Psicoanálisis de Orientación Lacaniana)

ODIO, CÓLERA E INDIGNACIÓN: DESAFÍOS PARA EL PSICOANÁLISIS

Afiche

¡El noveno Encuentro Americano ya tiene fecha y locación! Será el 13, 14 y 15 de setiembre del 2019 en la ciudad de Sao Paulo. A continuación compartimos el anuncio del evento y el argumento elaborado por la comisión científica.

Queridos colegas,

Nos complace anunciarles, con la honra que nos cabe, que el IX Encuentro Americano de Psicoanálisis de la Orientación Lacaniana será realizado los días 13, 14 y 15 de setiembre de 2019 en la ciudad de São Paulo, Brasil. El Centro de Convenções Rebouças, situado en la avenida Rebouças nº 600, junto al Complejo hospitalario del Hospital de Clínicas de la USP, en el barrio de Pinheiros, nos cobijará durante el Encuentro, así como a los eventos satélites que habitualmente tienen lugar en esa ocasión. Con ubicación privilegiada en la ciudad, al lado del barrio de Jardins y cerca de la avenida Paulista, la infraestructura hotelera y de restaurantes es amplia y variada. El acceso se ve facilitado por estaciones del metro, ómnibus y estacionamiento en el lugar.

El tema que nos ocupará, Odio, cólera, indignación – desafíos para el psicoanálisis, fue minuciosamente discutido entre la Comisión científica y la Dirección del ENAPOL, con la anuencia de la FAPOL y de la AMP. Entendemos que el título elegido establece de manera concisa el litoral entre el psicoanálisis y la cultura, o sea, lo que, del mundo contemporáneo caracterizado por estas tres pasiones, interviene en la actualidad de la clínica psicoanalítica en función de los modos de presentación del síntoma. La Comisión científica se ocupa, en este momento, de confeccionar el argumento y las líneas de trabajo que nos orientarán.

El trabajo de preparación ya está en pleno funcionamiento con las comisiones ya constituidas. El poster de divulgación en breve estará a disposición de toda la comunidad de trabajo de Orientación Lacaniana en América, y por internet.

La Escola Brasileira de Psicanálise, como Escuela sede de este IX ENAPOL, no escatimará esfuerzos para que tengamos otro buen encuentro, marcado por el trabajo y por la affectio societatis. Esperamos a todos ustedes, aquí, en São Paulo, Brasil – en setiembre de 2019.

Luiz Fernando Carrijo da Cunha – Director General de la EBP

Lucíola Macedo – Presidenta de la EBP

Argumento:

Tres afectos: odio, cólera, indignación. Surgen de la civilización; exactamente, del campo de las relaciones políticas y sociales en que nos insertamos hoy a partir de lo que designa el significante amo de la civilización contemporánea. La hipermodernidad se caracteriza, en palabras de Lacan retomadas por J.-A. Miller, por el ascenso al cenit del objeto a. Corolario de la declinación del Nombre-del-Padre, el imperativo de goce aparece en la escena de la civilización con su rostro feroz y obsceno. Por lo tanto, estas tres pasiones surgen de la fuente misma de cual emana tal imperativo.

Además, surgen de los efectos por los cuales la hipermodernidad, munida del capital aliado al cientificismo, degrada al sujeto de la palabra a la condición de mero desecho. Por lo tanto, es en la perspectiva de una política, más precisamente de una política del síntoma, como reunimos estos tres significantes, en el intento de leer el malestar vigente impulsado, siempre, por la incidencia de la pulsión de muerte.

A través de este tema tendremos entonces la oportunidad de extraer más consecuencias clínicas y políticas, así como de situar el psicoanálisis en relación con su incidencia en el mundo.

Para ello, y sosteniendo la lógica de este argumento, hagamos un breve recorrido por cada uno de ellos, dando las primeras coordenadas de un trabajo que se desarrollará durante un año y con un punto de precipitación fechado en el mes de setiembre en San Pablo.

Odio, cólera e indignación son pasiones que en el psicoanálisis han recibido elaboraciones tan dispares como los desafíos que ellas plantean a los analistas. J.-A. Miller señala que el psicoanalista no es como el sabio, que aspira a que las pasiones no lo conmuevan, sino como el santo asediado por esas pasiones que suscita y para las cuales no hay tregua.

De estas pasiones, la primera que ingresó en la experiencia analítica y recibió de Freud cierta elucidación fue, sin duda, el odio. ¿Cuál es nuestra apreciación actual de esta pasión fundamental?

Odio

A partir de Freud, podemos resumirla como sigue. En el complejo de Edipo, el odio corresponde al deseo de muerte hacia el rival en el amor. Si la libido se enlaza con la crueldad, el odio puede derivarse del amor. Reprimido, el odio puede reforzar un amor intenso, o bien constituir la fuente de una hipermoral o de síntomas obsesivos. Un enamoramiento incipiente suele ser percibido como odio, un amor al que se deniega satisfacción se traspone fácilmente en odio, y en ciertos estadios del enamoramiento ambos sentimientos pueden coexistir. Lo que Freud llama ambivalencia tiene su fuente en el complejo paterno vinculado al crimen primordial. Pero amor y odio no surgen de un origen común, y tienen desarrollos diversos antes de devenir opuestos bajo el influjo de la polaridad placer-displacer y de la organización genital. El odio es más antiguo que el amor: es rechazo, expulsión del Otro, y se remonta a la Ausstoßung aus dem Ich (expulsión fuera del sujeto) que constituye a lo real como lo que subsiste fuera de la simbolización. Ese aspecto original del odio es relevante, no sólo en lo que dice de la vida amorosa de un sujeto (incluida la transferencia analítica), sino también en relación con los fenómenos de masa.

Lacan propone leer el odio como una pasión del ser, al mismo título que el amor y la ignorancia. En efecto, el odio es, al igual que los otros dos, una vía en la que el ser puede formarse negando el ser del otro. Al insertar el odio en este triángulo, Lacan inaugura su crítica de la noción freudiana de ambivalencia, reconociendo el par amor-odio como la cara única de una banda de Moebius, pero tomando en cuenta que Freud demostró que sus dos aspectos no tienen soporte común. Los tres registros (imaginario, simbólico y real) permitieron situar en lo imaginario el odio nacido del interés que en los celos manifiesta el sujeto por la imagen del rival, y también la destrucción del otro situada en un polo de la relación intersubjetiva.

La crítica de la ambivalencia culminará en la noción de odioamoramiento, neologismo acuñado por Lacan como un modo de poner en su lugar el odio –que se dirige al ser– y el amor –que no implica el bienestar del otro.

J.-A. Miller enlaza la castración femenina con el odio a la feminidad y, de manera similar, el goce del Otro con el odio racista. Ambas fórmulas podrían reducirse a una sola: se odia la manera particular en que el Otro goza, justamente porque no es la propia o porque sustrae la propia. Pero ese Otro es Otro en mí, o sea que la raíz del racismo es el odio al propio goce. Sin embargo, ¿cómo entender la violencia que ese racismo puede suscitar? Hay aquí algo en lo que debemos detenernos: la distinción entre odio y violencia. El odio al goce del Otro es lo que Lacan refiere al kakón. ¿Es entonces el odio un modo de constituir al Otro, aunque más no sea mediante su exclusión?

Aquí afrontamos una cuestión crucial: el crecimiento de los racismos y de las segregaciones en el mundo ¿obedece acaso a la tentativa de restituir al Otro? El avance del pensamiento xenófobo, junto al aumento de los movimientos extremistas de cualquier signo ideológico, político y religioso, cuyas consignas giran en torno al odio, ¿no están al servicio de eso mismo?

También nos interesará profundizar en la distinción entre las formas de racismo y de segregación, con sus correspondientes modalidades de odio.

Cólera

Según Lacan, el odio –al igual que las demás pasiones relativas a lo simbólico– debe distinguirse con claridad de la cólera como irrupción de lo real que surge cuando, en una trama simbólica bien establecida, las clavijas dejan de entrar en los agujeritos (según la expresión de Péguy). Ello no significa que odio y cólera carezcan de relación –se puede pasar de uno a otro. ¿Pero cuál es la especificidad de la cólera?

Esta pasión no fue objeto de una atención especial por parte de Freud, pero en los Estudios sobre la histeria Breuer la vinculó con la ruptura de la asociación y con la pérdida del sentido –algo que hoy caracterizaríamos como un quiebre en el enlace entre S1 y S2. De hecho, Lacan considera que ningún afecto y ninguna pasión, de la angustia a la cólera, puede comprenderse sino en relación con el significante.

Luego, resaltamos que si la cólera, como irrupción de un real, está necesariamente vinculada al significante, diferenciarla de la violencia nos lleva a constatar que ésta puede ser la consecuencia de aquella, en la medida en que la separación respecto del Otro puede llevar a un cortocircuito donde la palabra falta al discurso.

Indignación

De las tres pasiones que nos ocupan en este Encuentro Americano, la indignación fue la última en interesar a los psicoanalistas, a pesar de que ella se define en referencia a la dignidad, que desde siempre ha sido objeto del interés analítico.

Lacan entiende la indignación como respuesta ante una afrenta a la dignidad, tal como lo indica al comentar el choque, sufrido por Hamlet, entre la iniquidad del goce materno y el ideal encarnado por el padre asesinado.

Pensemos las pasiones del ser como pasiones del lazo con el Otro: amar al Otro, odiar al Otro, ignorar al Otro. De las tres, la ignorancia es la más próxima a la indignación, ya que ignorar al Otro puede ser el ataque más radical a su ser y, debido a ello, indigna. Por otro lado, alguien indignado no necesariamente es violento, u odia, o monta en cólera, de modo que la indignación tiene una especificidad que merece ser interrogada.

Lacan destaca que la raíz de ágalma se vincula con el verbo agaíomai, que significa estar indignado, y lo hace en un momento en que el ágalma caracteriza a la singularidad; más aún, observa que la singularidad es la relación erótica privilegiada con un objeto que salva nuestra dignidad al hacer de nosotros una cosa única, incomparable, y tempranamente hace mención de intervenciones capaces de restablecer el sentimiento de la propia dignidad. En consecuencia, la indignación ha de estudiarse en su doble relación con la dignidad y con su reverso, la indignidad.

De hecho, sabemos que la pérdida de la dignidad suele ser, desde siempre, motivo de análisis, y de hecho la indignidad puede caracterizar la posición inicial del sujeto en sus lazos sintomáticos. En nuestra práctica, podemos encontrar a individuos que llegan al análisis a partir de la ruptura provocada en sus vidas por ciertas posiciones indignas desencadenadas por la violencia de la segregación u otras causas.

Hemos dicho que la indignación es el afecto que nos embarga cuando nuestra singularidad es cuestionada, desconocida o rechazada, y por lo tanto hay que interrogar la relación entre la dignidad y esa singularidad que Freud llamó der Kern unseres Wesens, el núcleo de nuestro ser. Correlativamente, el carácter digno o indigno de la posición del sujeto en las relaciones amorosas se torna un indicador del progreso de su análisis, un índice ético-clínico del punto al cual llegó en él. Si el sujeto soporta su singularidad con dignidad y ya no precisa sacrificarla en el altar de sus lazos amorosos, puede decirse que su análisis valió la pena. Interrogar la indignación, cuando ésta denuncia una afrenta a la dignidad, es entonces un modo de interrogar el análisis mismo.

Para concluir, la trama formada por estas tres pasiones debe ser explorada en sus relaciones, así como en sus puntos firmes. Se plantea una cuestión ética que va desde la categorización de la dimensión del odio, pasando por la irrupción del real del goce que caracteriza a la cólera, hasta lo que aquí llamaríamos la conquista, por parte del sujeto, de la dignidad de su síntoma.

Comisión científica del IX ENAPOL


EVENTOS ANTERIORES:

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